diario de lectura 1

agosto 19, 2008

17/8/2008. Juno. Escrita por Diablo Cody. Lenta, perfecta y opaca. Se parece a Clowes pero le gana en empatía con el género humano. Clowes no quiere a nadie. Juno luce extraña pero intensa: la cámara siempre la muestra más pequeña de lo que es, como si viviera en un mundo de gigantes o su estatura fuera una especie de secreto. Bien por el volumen bajo de la cinta: no hay estridencia alguna. Todo se resuelve de modo irreal, como en un sueño. Uno solo problema: ¿son los adolescentes tan inteligentes como Juno, las chicas de “Ghost World” o incluso la Julia Stiles de “10 cosas que odio de ti”?

17/8/2008. 1810. Cucurto. Cucurto hace de Cucurto pero en algunos lugares suena a Pedro Lemebel aunque esto es más una ilusión que una certeza. Teoría completa de la nueva novela histórica hecha para que los académicos del mundo se solacen con el libro. Piglia bien leído y anotado pero con una conciencia de la lengua más cercana a Fogwill o a Laiseca. Una teoría: “1810” es la clase de novela que Abel Posse y sus amigos esperaban escribir en los 80 pero no pudieron hacer por pudor o buen gusto. Cucurto es trash pero no es grasa. No es rock chabón. No suena así sino más bien al paisaje de una cultura agrietada, a una verdadera marginalidad que lanza ironía sobre sí misma, sobre su propia pompa.

18/8/2008. Final Crisis 3. Bien. Morrison está trabajando con un tono contenido, casi siempre paranoico y dramático. Eso le da un peso al cómic. JG Jones está bien pero se nota cansado, agotado. Mutilaciones de animales. ¿Dónde cresta quedó el Comic Code? Final Crisis es, en cierto modo, un cómic de terror. Jack Kirby rules. En cierto modo el texto es un preludio para lo que viene que deberá ser dramático, wagneriano, horroroso. Puede que me equivoque también. Hay, además, un extraño zeitgeist en el texto: Ditko + Kirby como fantasmas que planean sobre la obra. Una teoría: los 70 de vuelta como una especie de parodia triste, reconstruida, terrorífica. Ah: recuerdos de “Rock the ages” de la etapa JLA del mismo Morrison, como si quisiera contar la misma historia.